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LOS EFECTOS MORTALES DE LA METANFETAMINA
El horroroso aspecto de la metanfetamina de cristal se refleja en rostros con cicatrices y prematuramente envejecidos de quienes la consumen.
(Créditos fotográficos: cortesía de la Oficina del Procurador General, Condado de Taswell, Illinois) El impacto a corto y a largo plazo sobre el individuo Cuando se consumen, la metanfetamina y la metanfetamina de cristal crean una sensación falsa de bienestar y energía, y de esa forma, la persona tenderá a exigir a su cuerpo más de lo debido. Por lo tanto, los consumidores de drogas pueden experimentar una grave “caída” o colapso físico y mental después de que pasen los efectos de la droga. Debido a que el consumo continuo de la droga disminuye la sensación natural de hambre, los consumidores pueden experimentar una extrema pérdida de peso. Los efectos negativos también pueden incluir: trastornos del sueño, hiperactividad, náuseas, delirios de grandeza, aumento de la agresividad e irritabilidad. Otros efectos graves pueden incluir: insomnio, confusión, alucinaciones, ansiedad y paranoia.1 En algunos casos, el consumo puede causar convulsiones que conducen a la muerte. Daño a largo plazo A la larga, el consumo de metanfetamina puede causar daños irreversibles; aumento del ritmo cardíaco y de la presión arterial; vasos sanguíneos dañados en el cerebro que pueden causar derrame cerebral o latidos irregulares y que a su vez pueden causar colapso cardiovascular 2, colapso o muerte; y daño al hígado, los riñones y a los pulmones. Los usuarios pueden sufrir daño cerebral, incluyendo pérdida de memoria y una incapacidad incrementada de comprender pensamientos abstractos. Los que se recuperan están normalmente sujetos a lagunas de memoria y cambios de humor extremos. EFECTOS A CORTO PLAZO:
EFECTOS A LARGO PLAZO
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