Altas dosis de Ritalin conducen a síntomas similares al consumo de otros estimulantes, incluyendo estremecimientos y convulsiones musculares, paranoia1 y una sensación de bichos o gusanos arrastrándose bajo la piel.
Un chico de 17 años, después de inhalar píldoras de Ritalin molidas y permanecer despierto durante días, se volvió psicótico, mató a sus padres y lesionó gravemente a sus hermanos y hermana con un hacha. Un chico de 14 años que tomaba Ritalin desde los 7 años, golpeó con un bate de béisbol a otro chico hasta matarlo.
El Ritalin puede causar agresión, psicosis y palpitaciones irregulares que pueden llevar a la muerte.
ES UN CRIMEN ABUSAR DE ESTE
En Estados Unidos, el Ritalin es objeto de graves sanciones penales por su abuso. Las penas por traficar con él por primera vez (serías culpable aunque sólo compartieras una o dos pastillas con un amigo) puede incluir hasta 20 años en prisión y una multa de hasta 1 millón de dólares.
Si de esta primera infracción resultara una muerte o lesión grave, la pena de prisión sería de 20 años a cadena perpetua. Si la droga se inyectara, sería una infracción con penas aún más duras.
